¿Cómo ahorrar energía en tu cocina?

 

La cocina es el principal centro de consumo de energía de nuestro hogar. No obstante,
ostentar este puesto también tiene sus ventajas, ya que es allí también donde se pueden
adoptar más medidas para reducir este gasto. En este artículo te contamos qué hacer para
lograr este objetivo, no te lo pierdas y comienza a notarlo en tus próximas facturas

El primer ahorro está en tu tarifa

Antes de todo, te recomendamos que le eches un ojo a tu tarifa puesto que ella es el inicio
de tu ahorro. Tanto las tarifas de luz como la de gas natural necesitan una revisión, este
ejercicio no es muy complicado solo hay que utilizar un comparador para que nos diga qué
comercializadoras nos ofrecen mejor precio a la hora de contratar gas o luz. Otra
recomendación en este sentido es que antes de contratar cualquier modalidad de luz o gas
revises si tiene cláusula de permanencia. Es mejor que no la tenga y así podrás cambiar
cada vez que encuentres una que te resulte más económica.
¿Conoces todas las opciones que existen en el mercado energético? Para empezar, has de
diferenciar entre mercado libre o regulado. El segundo está controlado por el Gobierno de
España mientras que en el primero hay tantas tarifas como las compañías deseen. Por

ejemplo, una de las más conocidas era Gas Natural Fenosa que ahora se llama Naturgy, si
quieres conocer más sobre esta comercializadora puedes encontrar información aquí:
https://www.serviciosluz.com/gas-natural-fenosa/. De todas formas, si deseas contratar a
Naturgy o cualquier otra compañía es aconsejable que resuelvas tus dudas en la atención
al cliente que presentan todas las empresas.

Consejos para consumir menos energía en la cocina:

Una vez finalizado el capítulo de las facturas y tarifas es el momento de empezar a hacer
cambios en nuestra forma de utilizar la cocina y los aparatos eléctricos. Gracias a estas
medidas conseguiremos consumir menos energía, lo cual será bueno para nuestra factura
pero asimismo para el planeta. Aquí van unos cuantos consejos:
Calor residual. Apagar el fuego antes de terminar de cocinar para que se aproveche
el calor residual para el último calentón que precise la comida.
– Mejor comprar una placa de inducción que una vitrocerámica. Consume casi un
50% de energía menos que la vitrocerámica.
– Utiliza más el microondas y la olla rápida en vez de el horno.
– Llena la lavadora y el lavavajillas cuando vayas a utilizarlos. Además, usa mejor
programas fríos y ecos para evitar el gasto de energía al calentar el agua.
– No introducir alimentos calientes al frigorífico.
– No mantener las puertas del horno y de la nevera abiertas durante mucho tiempo.
Desenchufar electrodomésticos que no usemos de forma continuada.
– Sustituir los electrodomésticos por unos nuevos con un certificado de eficiencia
energética alto (la letra A). Conoces las nuevas etiquetas aquí.
– La temperatura de la nevera y del congelador para que no consuman de más tiene
que estar entre 3º y 5º y -18 y -15º correspondientemente.
– Tapar las cazerolas cuando estén cocinando para que se calienten más rápido.
– Es recomendable utilizar la olla a presión porque reduce tiempo y energía.
No precalientes el horno, es innecesario y consume mucho.

 

 

 

2020-01-09T17:14:33+00:00